Libertad Lingüística

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1ª/5 alocución en la 1ª/5 concentración por la libertad, contra la imposiciòn lingüística

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Ayer no pupdimos pronunciar las siguietes palabras ante los asistente a la concentración que habíamos convocado .Confiamos en que el próxmimo viernes podamos leer el comunicado que preparemos para ese día:
I/V
I   Estimados conciudadanos: muchas gracias por haber venido a manifestar vuestra exigencia de libertad y vuestro rechazo a la imposición en un aspecto tan personal, tan propio de uno, como es el habla, la expresión mediante el lenguaje convencional, en todos los órdenes de la vida social.

 

 

Quienes se han erigido en jueces y censores de los usos y costumbres de los demás en este aspecto, llevan muchos años afeándonos la conducta, urgando en nuestro sentimiento de culpa, imputándonos autoodio, ofreciéndose a liberarnos de él con tal de que nos pleguemos a su capricho, y programando sistemáticamente la limpieza lingüística, ya mediante la coacción, como en la enseñanza, en la administración, y en todo lo que controlan desde el poder, ya mediante una propaganda ofensiva, que establece una lengua buena y otra que ni debe mencionarse.

Este plan totalitario no admite exenciones ni excepciones, lo abarca todo y se pretende imponer a todos, en toda ocasión; y donde no puede imponerse de golpe, empuja y presiona incesantemente.

El poder normalizador se ha arrogado una tarea ingente, inacabable, como los trabajos de Sísifo, porque cada gallego que nace, cada inmigrante que llega, es un presunto anormal, y debe ser normalizado, desde antes de nacer hasta después de su muerte:

El poder normalizador, con los impuestos que pagamos todos, se ocupa:

- de adiestrar a las futuras madres como agentes de su paranoia,
-De  los nombres que se deben poner a los niños,
- de las canciones de cuna,
- de los juguetes, las muñecas que desconocen la lengua propia,
- de las guarderías, desde su mismo nombre concebidas por y para la lengua, y como instrumento explícito de substitución de la lengua materna si no es la “propia”, …

[A todo esto llaman “normalización sin complejos”, es decir, sin vergüenza]

Se ocupa de la escuela infantil, con inmersión coactiva en no menos del 50 % del tiempo lectivo,
- de toda la escolarización obligatoria, con inmersión forzosa al menos en todas las materias troncales, es decir: en todas las que justifican la existencia de la escuela.
- de la enseñanza superior, con planes agresivos de propaganda en las tres universidades, tendentes a la deslegitimación del uso libre de la lengua española, para convertirla en excepcional, residual, socialmente rechazable en la mentalidad de generaciones enteras educadas en el colectivismo identitario,
Pervirtieron la inspección educativa, poniéndola al servicio de su linguomanía, mediante la amenaza al disidente lingüístico,
-  pusieron fuera de la ley a todo empleado público que no acatase el nuevo régimen linguocrático.

- Se alzaron con el monopolio de la toponimia, expulsando e la oficialidad el nombre del lugar en el que hemos nacido o en el que vivimos, incluso en “la otra” lengua.
¿Con qué derecho?
No les importó contradecir a la Academia y ampliar su incompetencia a legislar sobre la lengua innombrable, inaugurando una legislación estúpida, que sólo puede producir desarrollos estúpidos, como todo lo que deriva de un principio gravemente erróneo:

- que el estado pueda y deba intervenir en los hábitos lingüísticos de los ciudadanos mediante imposiciones, prohibiciones o incentivos, mientras descuida tareas esenciales que le son propias mediante esta crónica e incalculable malversación.


- Condicionan el empleo de todos los trabajadores, no sólo de los empleados públicos, a consideraciones lingüísticas: a través de los pliegos de condiciones administrativas dan preferencia a las empresas que transmitan la presión normalizadora a su personal, relegando de la contratación a las que respeten su libertad,

Tienen un Plan. Un plan que no deja resquicio alguno, público o privado, al que el poder normalizador no extienda su mano, coactiva o insidiosa, para ejecutarlo incluso por encima de sus previsiones, como ha hecho con el decreto contra la educación.


II    Estimados conciudadanos:

Perdemos moito tiempo defendéndonos:

Que se estamos en contra  do galego,

Que se somos de tal partido ou de tal outro –coma se ser de un partido fose roubar-

Pois non: non estamos contra o galego: estamos contra a estupidez,
Non estamos a favor do castelán ou español: estamos a favor da liberdade e da igualdade dos cidadáns, de que non poidan ser discriminados pola lingua oficial que prefiran empregar en cada momento.

E non somos o xoguete de ningún partido:

Ningún pode presumir de ter acertado en esta cuestión, ainda que as culpas non son parellas. E o certo é que nunca ata agora o atrevemento totalitario tiña chegado ó extremo de proscribir na escola o uso da lingua común dos españoles e habitual de moitos galegos.

-0-


Hoxe recibimos un sms no teléfono da asociación.
Ainda que estaba en esa lingua “propia” dos rapaces na mensaxería electrónica, vese ben que é un galego-portugués mixturado.

O autor quere que convoquemos unha manifestación para que se respete de unha vez a liberdade, entendendo por tal que “nos” deixen estudar “na lingua da terra”, e acaba co aturuxo

¡na Galiza en galego!

A esta víctima de unha educación incívica, e intelectualmente pobre: fixéronlle crer que as terras teñen linguas. E de esa confusión vén toda confusión: confunde o seu capricho coa liberdade de todos e négalle ós demáis o que reclama para sí.

Nos pedimos, esiximos, liberdade e igualdade para todos. Pero non lle recoñecemos a ningué a liberdade de someternos ó seu capricho.


III    Estimados conciudadanos:

Pronto hará treinta años que muchos de nosotros, los que teníamos edad para ello, respaldamos con ilusión un pacto constitucional que nos abriría, en este aspecto, una libertad  propugnada entonces por una minoría: el uso co-oficial de las lenguas regionales.
Entonces, una significativa mayoría de españoles y de gallegos participamos en la decisión de oficializar, por primera vez en la Historia, el uso de la lengua gallega.

Confiábamos en que con ello se ampliaba nuestra libertad: poder usar cualquiera de las dos lenguas en los ámbitos oficiales de los que hasta entonces estaba excluida la lengua territorial, y optar en cada caso por la que de preferencia de cada uno.

Durante estos casi treinta años hemos visto como una minoría fanática y excluyente cuya demanda de oficialización muchos apoyamos, no se ha conformado con la libertad y la igualdad que era de justicia reconocer, y no ha cesado de presionar por todos los medios contra la libertad de los demás cuando no les satisface el uso que hacemos de ella.

Para lograrlo necesitaron la complicidad de los representantes de los partidos mayoritarios, y éstos se la otorgaron, primero por una mezcla errónea de cálculo y falso consenso, ahora simplemente por cuota de poder.

Lejos de conformarse con la erradicación de la discriminación por el uso de la lengua gallega, envalentonados con una victoria que les brindamos generosamente los demás españoles haciéndola nuestra, han desarrollado y llevado a efecto en muchos ámbitos un programa totalitario para construir un régimen de discriminación contra quienes votamos a favor de su derecho, y contra quienes se lo reconocemos y respetamos.

A nuestro sentido de la justicia, a nuestro reconocimiento han correspondido con deslealtad e ingratitud:

- quisimos para sus hijos y para los nuestros la primera enseñanza en la respectiva lengua de preferencia, y ellos quieren imponernos a todos una sola, y privarnos del uso de la otra en todos los ámbitos de intervención pública
- quisimos que la administración reconociese la lengua territorial a todos los efectos, y ellos han expulsado a “la otra” por completo

Es la historia de una gran deslealtad, estamos hartos, y no vamos a consentir esta deriva.

La imprudencia desmedida del decreto contra la educación ha despertado a muchos de la modorra incívica, pero aún son muchos más los que no se han enterado o no se quieren enterar:

La “normalización” coactiva va en serio: tienen el diario oficial, y descaro suficiente para escribir en él cualquier cosa, según han demostrado.

Nosotros también vamos en serio:

Tenemos razón, tenemos derecho, y tenemos la voluntad de restablecer el régimen de libertad e igualdad que deriva de la Constitución, pervertido y erosionado durante casi treinta años.


Estimados conciudadanos: el próximo viernes, a las ocho, estaremos aquí, y, como es natural, querríamos ser muchos más.

Dependemos de nosotros mismos.