Libertad Lingüística

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Hipocresía nacionalista: quien ha visto a CIU y quien la ve

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Francisco CajaPor su interés general reproducimos en su integridad el correo recibido de nuestra asociación amiga, Convivencia Cívica Catalana, sintetizados en este artículo de Libertad Digital:

Estimados amigos, en Convivencia Cívica Catalana nos oponemos a la inmersión lingüística, es decir, al sistema educativo que impone el catalán como única lengua vehicular de enseñanza, por muchos motivos. En primer lugar porque es inconstitucional, en segundo lugar porque es un modelo de espaldas a la realidad lingüística de nuestra sociedad y en tercer lugar, por elementales motivos pedagógicos.En un sistema donde la única lengua vehicular permitida es el catalán, los alumnos castellanohablantes deben sumar en el proceso de aprendizaje a la dificultad propia de las materias una dificultad lingüística añadida.

Como nos decía una madre: “A un niño de 6 años ya le cuesta aprender las matemáticas pero le cuesta mucho más si encima tiene que aprenderlas y se le enseñan en una lengua que no es la suya”.

 Debemos recordar algo lógico y obvio: una persona aprende mejor cuando recibe la enseñanza en su lengua propia o materna, en aquella en la que piensa y razona.

 No es lo mismo para un alumno y, en general, para cualquier persona, leer textos, redactar ejercicios o hacer exámenes en su propia lengua que en otra.

 La primera institución a nivel mundial en el ámbito de la educación, la UNESCO, afirma: “Es indiscutible que el mejor medio para enseñar a un niño es su lengua materna. Psicológicamente es el sistema de signos que trabaja en su mente, de forma automática para la expresión y la comprensión. Y pedagógicamente el niño aprende más rápido a través de ella.” (UNESCO, 1953).

 UNICEF lo confirma en sus análisis educativos del año 1999: “Existen numerosos estudios de investigación que indican que los alumnos aprenden a leer más rápido y adquieren otras aptitudes académicas cuando adquieren sus  conocimientos iniciales en su lengua materna.” (UNICEF, 1999).

 Recordemos que cuando la enseñanza era en gran parte en lengua española en Cataluña en los años 70 los nacionalistas catalanes de CiU protestaban y exigían la enseñanza en lengua materna para los niños catalanohablantes. Entonces tenían muy claras las dificultades de los alumnos que no recibían la educación en su lengua materna.

Es decir, en los años 70, cuando les interesaba, defendían la enseñanza en lengua materna y el bilingüismo mientras ahora niegan totalmente a los padres la enseñanza en lengua materna y el bilingüismo, imponiendo el catalán como lengua única y uniformadora de la enseñanza.

 Os remitimos una prueba –una más- de la gran hipocresía del nacionalismo catalán en el tema lingüístico. Por su interés os envíamos el enlace al diario de sesiones del Congreso de los Diputados de fecha 24 de mayo de 1978.

 http://www.congreso.es/public_oficiales/L0/CONG/DS/C_1978_074.PDF

En la página 2683 podéis leer cómo el representante de CiU en las Cortes, Ramón Trias Fargas, afirmó en su intervención parlamentaria en 1978:

 “Además de un derecho humano, me parece claro que el idioma, la lengua materna, es un requisito pedagógico importante. Los primeros pasos intelectuales, los primeros intentos de pensar, los primeros contactos con el ambiente cultural los hace el niño en su idioma materno; y sólo a través de ese idioma materno es capaz de darse cuenta del medió cultural en que se mueve.”

 El representante de CiU se refirió con énfasis a las dificultades de los alumnos que no reciben la enseñanza en su lengua materna:

 “Pero, además, y sigo en el tema pedagógico, a mí me parece que resulta claro que el trauma que siempre entraña el paso de la familia a la escuela aumenta extraordinariamente cuando se complica con un paso de un idioma a otro. Esto ha frustrado distintas vocaciones intelectuales y, creo que es un aspecto a tener muy en cuenta

 Además CiU entonces defendía que para conocer un segundo idioma era necesario antes conocer la propia lengua materna:

 “En realidad, el dominio de la lengua materna hace mucho más fácil el auténtico dominio de una segunda lengua y estas son conclusiones oficiales de la UNESCO.”

 Por último, CiU proponía en los años 70 un modelo educativo bilingüe, con las dos lenguas oficiales como lenguas de enseñanza, muy alejado de la inmersión y la enseñanza sólo en catalán:

 “Lo que nosotros proponemos es precisamente la enseñanza en lengua materna, bien sea catalán o castellano y la enseñanza del catalán y del castellano obligatoria para todos los que viven en Cataluña. Con esto, lo que se pretenden son varias cosas. En primer lugar, evitar ese trauma a que me refería antes, del tránsito desde el ambiente familiar a la escuela con cambio simultáneo de idioma, potenciar la capacidad intelectual de los jóvenes a base del uso de la lengua materna, conseguir que al final del período escolar todos conozcan a la perfección el catalán y el castellano y, conseguir, por último, que, a base de ese conocimiento tengamos bases de convivencia y de integración entre las dos comunidades lingüísticas de Cataluña.”

 Es evidente la total contradicción entre el discurso del nacionalismo catalán hace apenas 30 años, en 1978, favorable a la enseñanza en lengua materna y al bilingüismo en contraste al que hace ahora, radicalizado y dirigido hacia la marginación total de la lengua española en la enseñanza.

 En Convivencia Cívica Catalana denunciamos el doble rasero del nacionalismo catalán: la enseñanza en lengua materna era buena cuando les interesaba y mala ahora. Antes los principios pedagógicos de la UNESCO les interesaban y ahora ya no.

En fin: CiU, quien te ha visto y quién te ve.

 

Atentamente,